5 cosas de las que no tienes que sentirte culpable nunca

¡Buenas, gente positiva! Espero que estéis teniendo un día genial a pesar de que no ha dejado de llover en tres días. En algunas ocasiones hay personas que intentan manipular nuestras vidas, coger las riendas y hacer con ella lo que les de la gana. Y otras, siempre se las apañan para hacernos sentir culpable por algo que hayamos hecho. Hoy vamos a hablar de cinco cosas de las que nunca (nunca de los jamases tenemos que arrepentirnos). 

¿Habéis sentido alguna vez que alguien os dirigiese vuestra vida? ¿O conocéis a alguien que os haya hecho sentir culpable por no hacerle caso y por no seguir sus consejos al pie de la letra? Si es así, espero que os hayáis alejado lo máximo posible de esas personas porque nunca nos aportan nada bueno en nuestro camino. Personas egoístas, egocéntricas, que no ven más allá de sus propias narices e incluso caprichosas. 

A raíz de eso, he decidido escribir algunas cosas de las que no deberíamos sentirnos culpables y a veces nos han engañado y nos han hecho creer que sí. Espero de verdad que esta entrada sirva para que cada vez menos personas se sientan manipuladas emocionalmente y psicológicamente. 



¿Empezamos? ¡Empezamos! 🙂

1. Tomar nuestras propias decisiones

Aunque os parezca mentira, hay personas que se molestan y enfadan porque seamos nosotros mismos los que tomamos nuestras propias decisiones sin hablarlo con nadie más. Posiblemente, os hayáis encontrado situaciones en las que parejas, amigos o familiares os hayan dicho alguna vez: Ah, ¿pero es que ya lo has hecho? ¡Pero si no lo habías consultado conmigo! Amigos y amigas, para tomar decisiones no hace falta pedir permiso a nadie y consultarlo de manera obligatoria con los demás. 

2. Decir que no las veces que sean necesarias

Decir que no a una propuesta debería ser un derecho básico de cada persona. Muchos de nosotros hemos hecho favores a familiares y a amigos sin estar muy convencidos por no hacerles el feo y para que no se sintieran mal. Pues eso se tendría que acabar a partir de ahora. Habrá peticiones que de verdad no estemos preparados para realizar o que se escapan de nuestros valores o de nuestras ideas. Las personas deberían aprender a aceptar un no como respuesta. Obviamente, cuando digo "decir no" no me refiero a gritar y a expresarlo de la peor forma posible. No nos olvidemos de ser empáticos y asertivos. 

3. De las equivocaciones y de las caídas

La frase más famosa de todos los tiempos podría ser la siguiente: "¡mira que te lo dije! ¡pero no me has hecho caso!. Efectivamente, no hacemos caso porque queremos descubrir, experimentar y caernos si es necesario por nuestra propia cuenta. Las equivocaciones, los fallos y las caídas significan que lo estamos intentando, que estamos aprendiendo y que estamos adquiriendo nuevos conocimientos. De eso, no hay que arrepentirnos nunca. 



4. Vivir la vida como tú creas preciso

¿Qué quiero decir con esto? Pues aquí entran las insistentes frases de "¿pero es que todavía no tienes novio? "¿no tenéis pensamientos de boda?" "¿Y los niños? ¿No queréis ser padres?" Cada uno de nosotros tenemos derecho a elegir la vida que queremos sin hacer daño a nadie. Como os podéis imaginar, no tener pareja no ofende a nadie, no casarnos y decidir no tener hijos tampoco. Hay situaciones que pasan al revés. Hay personas que critican a otras por tener pareja, estar casados o con hijos. A lo que voy, es que nadie (absolutamente nadie) puede coger las riendas de nuestra vida y meterse en ella. 

5. Ir a cientos de entrevistas y que nadie te contrate

Desgraciadamente, muchas personas piensan que es culpa suya de que las empresas no les contraten. Les llaman para ir a una entrevista y después de eso no llega la famosa llamada para ir a trabajar al día siguiente. Conseguir un empleo hoy en día es parecido a que te toque la lotería o algún que otro premio. Posiblemente seas una persona con talento, cualificada y capacitada para desarrollar con destreza muchos trabajos, pero la culpa de que no te contraten no es tuya. Créeme, de verdad que no es tuya. Así que, da un paso al frente y piensa en hacer otra diferente: emprender con un pequeño proyecto, viajar, aprender idiomas... ¡Hay un sin fin de cosas que puedes hacer hasta que aparece la oportunidad adecuada!

Me encantaría saber qué situaciones añadiríais vosotros a la lista de "Cosas por las que no sentirnos culpables nunca de los jamases". ¿Os animáis a escribirme en los comentarios? 🙂


1 comentario

  1. Hola Mel, me encanta cómo eres de positiva y me gustan mucho tus consejos. Espero que la vida te provea de muchas ocasiones para seguir siendo así.
    se me ocurre otra situación en la que a veces no podemos evitar sentirnos culpables, y es cuando después de una larga vida en común, decides tomar las riendas de tu vida y abandonas a la persona que había sido tu pareja.

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