10 frases para fomentar la autoestima de los estudiantes

Creo que he dejado claro en muchas ocasiones mi opinión sobre la tarea docente en las aulas. Estoy convencida de que su trabajo va mucho más allá de sentarse en una silla, de impartir la lección, de mandar deberes y de corregir los ejercicios y los exámenes de los estudiantes. La figura del profesor pasivo que simplemente realiza la ley del mínimo esfuerzo y que simplemente busca estabilidad profesional y económica, me parece algo bastante grave.

Un docente tiene que mirar mucho más allá de los contenidos académicos, de las materias, de las pruebas y de los exámenes. Tiene que profundizar en sus alumnos, empatizar, centrarse y aprender de ellos. Una de las cosas que creo fundamental que los profesores deberían hacer en sus clases es fomentar la autoestima de los alumnos. 

Para muchos de ellos, los maestros son todo un ejemplo a seguir. A veces, los estudiantes tienen miedo a hablar, tienen miedo a debatir y a expresar sus opiniones por hacerlo mal o equivocarse. También, en muchas ocasiones se suelen decepcionar cuando suspenden una asignatura.


Es ahí cuando el docente tiene "que entrar en acción". Está claro que puede tomar dos caminos muy diferentes. El primero es tomar la decisión de no hacer nada, de seguir como hasta ahora, de no cambiar, de no investigar y de no probar metodologías nuevas con los alumnos. El segundo camino es el contrario al anterior: es optar por motivar a los estudiantes, ofrecerles herramientas y estrategias para gestionar la frustración, es ser tolerante y comprensivo... 

Estoy segura de que muchos profesores quieren elegir el segundo camino, pero no saben qué hacer ni qué decir a los estudiantes.
Para eso, he pensado en diez frases para favorecer la autoestima de los alumnos. ¡Espero de verdad que os sirvan para el curso académico que viene y que las pongáis en práctica! 

1. "Equivocarse cuando se está aprendiendo es lo más normal del mundo"
Todos cometemos errores. Pero que los estemos cometiendo significa que lo estamos intentando. Pues lo mismo pasa con los estudiantes. Ellos están aprendiendo cosas nuevas, están adquiriendo nuevos conocimientos. Tienen que asimilarlos, entenderlos y comprenderlos. Que se equivoquen mientras lo están haciendo es algo normal e incluso significativo. 


En estas situaciones, los profesores tienen que motivar a los alumnos a que sigan intentándolo. Tienen que alejarse de los gritos, de las humillaciones y de las palabras hacia los estudiantes. Porque eso, lo único que va a hacer es frustrar y desilusionar más a los alumnos.

2. "Sé que puedes hacerlo. Y yo estoy aquí para acompañarte". 
Algunas veces, los estudiantes pierden la fe y la confianza en ellos mismos. Dejan de valorarse y no son conscientes de los talentos que tienen. En estos casos, los profesores tienen que creer en los alumnos, tienen que hacerles saber a los estudiantes que están ahí para guiarles, para resolver sus dudas, para apoyarles y para hablar de las cosas que pueden preocuparles. Tienen que devolver a los estudiantes la ilusión por las ganas de aprender en esos momentos de bajón y flaqueza.

3. "¿Os ha gustado la clase de hoy o cambiaríais algo de ella? 
Hacer conscientes a los alumnos de su propio aprendizaje es algo que todos los profesores deberían hacer en las aulas.  Por eso, es totalmente recomendable que los últimos diez minutos de la clase, se dediquen a hablar de lo que han aprendido, de lo que no les ha quedado claro, de las cosas que cambiarían para la siguiente vez y de lo que sí les ha gustado. De esta forma, los estudiantes se sienten importantes y valorados, y eso hace que se favorezca su autoestima, que no tengan miedo a hablar y que se sientan seguros al expresar lo que piensan.

4. "Os estoy escuchando y estoy intentando comprender lo que me contáis"
Siempre he dicho que mantener una actitud de escucha activa puede hacer sentir bien a los estudiantes. No solo saben que son tomados en serio, sino que son conscientes de que alguien está intentando ayudarles, que alguien les escucha y les expresa su opinión sin juzgarles. De esta manera, los alumnos se sentirán más seguros, más cómodos con ellos mismos y se crearán vínculos bastante importantes entre los estudiantes y el profesor.

5. "No te sientas mal e inferior por haber llorado en clase"
No pocos docentes se han topado con la difícil situación de ver a un estudiante llorar en sus clases. Hay alumnos que se agobian, que se sienten muy presionados por el contenido académico, porque temen decepcionar a sus padres, porque se exigen demasiado ellos mismos y rompen a llorar el día menos esperado. Y después de hacerlo, creen que han hecho mal, se sienten inferiores que los demás y ridículos.

La enseñanza (y por lo tanto los profesores), tienen que demostrar humanidad. En estas situaciones, los maestros tienen que esperar a que el alumno se calme, se desahogue y por supuesto no culparle. Después, podría preguntarle si quiere compartir lo que le pasa con sus compañeros, sería un buen momento para trabajar la empatía y la sensibilidad. Y si no quiere o no le apetece, hay que respetar su decisión y darle espacio para que se recupere.

6. "Es muy positivo que habléis de vuestras emociones y sentimientos"
Para mí, la educación emocional es algo imprescindible en las aulas. Por eso, los profesores deberían tener formación en educación en valores y en inteligencia emocional. Crear un aula libre de complejos, de prejuicios, de miedo y de rechazo, va a generar una buena actitud en los estudiantes. 


No se van a sentir avergonzados de hablar de cómo se sienten, de cuáles son sus emociones. Cuando se den estas situaciones, los docentes estarán acompañando a los alumnos para ayudarles y guiarles en la gestión de las emociones, a comprender los sentimientos de los demás, a respetarlos...

7. "Lo estás haciendo bien. Estoy orgulloso de ti. ¡Sigue así!"
Poco a poco, los alumnos se van formando su propia identidad y personalidad. Van descubriendo las cosas que les gustan y las que no. Se van abriendo cada vez más caminos por sí mismos. Pero hay una cosa clara: necesitan aceptación. ¿Qué quiero decir con esto? 

Pues que de vez en cuando, necesitan saber que están haciendo las cosas bien. Necesitan escuchar palabras de reconocimiento. Algunas veces, necesitan sentir esa mano en la espalda y esa sonrisa para seguir avanzando y seguir experimentando con sus propios medios.

8. "Me gustan las gafas que has traído hoy a clase". 
Hay estudiantes que se sienten avergonzados por su físico. Les da miedo mostrarse tal cual son y tienen muchísimos complejos. Y eso, hace que su autoestima baje en picado creándose rechazo, inseguridades y desconfianza. Por no hablar de que por esos motivos y causas, se han dado casos graves de acoso escolar en las aulas. En estos casos, los docentes tienen que abrir bien los ojos y estar atentos. Por ejemplo, un estudiante que lleva por primera vez gafas, se puede sentir un poco incómodo.

El profesor, puede aprovechar el momento para decirle lo bien que le quedan y cómo fue la experiencia en la óptica. Si los alumnos son pequeños, se puede crear una dinámica preguntando por los miembros de sus familias que llevan gafas, enseñando de esa manera que no hay ningún problema y que muchas personas las llevan. Los maestros tienen que evitar a toda costa cualquier motivo o situación que pueda provocar humillación, o risas hacia los alumnos.

9. "No eres menos inteligente por haber suspendido un examen"
Las calificaciones, las notas y las etiquetas numéricas pueden llegar a provocar verdadero malestar en los alumnos. Desde el principio hay que dejarles bien claro, que no es un "delito" suspender un examen. Que no se es menos listo por no haber conseguido llegar al cinco. El profesor tiene que mostrar en ese momento empatía y comprensión hacia el alumno y comunicarle palabras de apoyo: "si tienes cualquier duda, pregúntame", "no le des mucha importancia a la nota, en el siguiente lo vas a hacer mucho mejor", "¿no te ha quedado claro algún concepto que hemos explicado en clase?", "tú eres mucho más que una nota".

10. "Cambia porque tú quieras, no porque los demás te lo digan"
Descubrir, experimentar, equivocarse e intentarlo de nuevo, son pasos clave para el proceso de aprendizaje. Como decía antes, poco a poco se va formando la personalidad e identidad de los alumnos. Pero hay que hacerlos saber, que no a todas las personas les gustará su manera de ser, su forma de vestir, y la música que escuchan. Por eso, es muy importante que sepan que cada persona es un mundo y distinta a los demás. Que quizás, habrá momentos en los que escuchen comentarios ofensivos y críticas sin ningún fundamentos sobre su persona.

Los profesores tienen que mostrar a sus alumnos todas las cosas buenas que tiene ser diferente. De esta manera, se estará fomentando la tolerancia, la diversidad, la autoestima, el respeto, el no rechazo, y la no discriminación. Así, todos los estudiantes se sentirán cómodos y seguros con ellos mismos, y únicamente cambiarán algo de su personalidad si de verdad ese aspecto hace daño o atenta en algún sentido contra el bienestar de los demás.

10 comentarios

  1. Simple y sencillamente no puedo estar más de acuerdo con tu post completo. Ahorita ando cambiando a mi hijo de colegio precisamente por sentir que el profesor y el colegio no san ese plus. Gracias por tu post.

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  2. Me ha cantado y que importante es para el desarrollo académico y emocional de nuestros hijos hablarles en metodología positiva, creo que es pura programación neurolingüistica. Los niño se programan positivamente y eso se ve reflejado en su rendimiento

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  3. Hola!
    Me encantó el post ojalá sean muchos los maestros que hagan eso porque la verdad es que en mi vida académica hay muy pocos de esos profesores. Lo voy a compartir porque realmente tenes razón en que el trabajo de un profesor va mas alla de sentarse y decir que actividad del libro vamos a ver. Un beso!

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  4. Qué buenos consejos para los jóvenes pero hoy en día no todos los profesores ofrecen esa amabilidad o piensan en ellos. Recuerdo cuando yo iba al colegío que si tenía mucho apoyo por parte de los profesores con mis inseguridades pero ya no se ven tanto esas cosas.

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  5. Hola !
    Me ha encantado el post y he tomado nota de varias frases y como actuar .Muchas gracias
    Bss

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  6. Me encanta este pots. Si los profesores dijeran estas frases los niños desearían ir a clase cada día del curso escolar, ¡estoy convencida que así sería! Estoy totalmente de acuerdo contigo, creo que los profesores deben estimular a los niños a aprender, deben desarrollar su creatividad y aumentar su autoestima. Deben pensar que están educando personas para tener una mejor sociedad el día de mañana y ellos mismos deben aprender continuamente e innovar.

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  7. Me han encantado todos, pues no hay nada más bonito y enriquecedor que enseñar a nuestros niños con un alto grado de inteligencia emocional, empatía y paciencia. Sé que la sociedad en la que vivimos no lo hace fácil, pues los niños son cada vez más rebeldes pero con maestros como tú es imposible no tener un gran futuro. Un saludo.

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  8. Estas frases me encanta, y es que frases como estas invitan a que el profesorado y el alumnado trabajen en equipo. Preguntarte a los estudiantes en que mejoría quieren ver en el aula, es una pregunta que llama a la acción.
    Un maestro que se preocupe por las emociones, yo necesite eso en mi vida.
    Es un placer Leerte y aprender tanto contigo.
    Saludos.

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  9. Hola!!!
    Los maestros deberían tener un poco eso presente ya que hay maestros no todos que en ves de ayudar al estudiante hace que hasta quiera abandonar la escuela,me gusto mucho la forma en la que desarrollaste cada punto

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  10. Definitivamente estas frases animan y levantan la autoestima de nuestros hijos, los profesores a veces son duros con sus palabras, ojalá mas profesores tomarán en cuenta este importante punto.

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