Esos dichosos días en los que todo nos sale mal...

Supongo que vosotros también habréis tenido días en los que deseabais mandar todo al carajo. Esos días en los quedo os sale al revés. Esos días en los que crucificáis con la mirada a la persona que os dice “espero que estés teniendo un buen día” y la pobre (o el pobre) sale huyendo porque teme por su vida.

Te levantas con tu mayor ilusión de hacer las cosas con entusiasmo pero empiezas con mal pie. Y no es solo que empieces sino que continuas con la racha durante toda la jornada. Tu concentración, atención, ganas y creatividad va disminuyendo por momentos. Y sientes que no puedes más. Miras al cielo desesperado y clamas “¿pero por qué me pasa esto a mí?” y esperas alguna respuesta.

En esos momentos de enfado e ira máximos yo pienso que tengo dos opciones: seguir pensando en que me día está siendo pésimo y que no vale ni dos duros o superar las adversidades e intentar no perder la confianza en mí misma. He de decir que siempre escojo la segunda y me digo a mí misma que tengo el poder de cambiar los acontecimientos.



Vale que sean las doce de la mañana y que haya metido la pata ya diez veces. Pero de todas ellas he aprendido algo: a levantarme y a no dejar que nada me detenga. Te animo a que hagas lo mismo. Cierra los ojos y respira. No dudes de ti mismo y de tus capacidades. Tómate unos minutos si lo ves necesario y continúa con tu camino.



¿Tu camino del día tiene piedras y obstáculos? Siempre puedes soltarlos y superarlos. Eres tú el que decide. Nadie nos dijo que la vida fuese fácil, que no tuviéramos que luchar o que no nos caeríamos en el transcurso. De las situaciones complicadas salimos más fuertes, más sensibles y con más empatía. Luchando es la única manera que conozco de hacer los sueños realidad y las caídas nos recuerdan que estamos aquí para aprender.

Al final del día, cuando estemos tumbados en el sofá o en la cama pensaremos que no ha estado tan mal. Puede que hayamos tenido momentos de bajón, que no todo haya salido cómo esperamos y que hayamos tropezado un par de veces. ¿Pero sabéis qué es lo importante? Que seguimos aquí. Que hemos cogido fuerzas para levantarnos y avanzar. Y que nos hemos convertido en atletas profesionales de carrera de obstáculos.




Como dice el Dalai Lama “La felicidad no es algo hecho. Proviene de tus propias acciones”

9 comentarios

  1. Creo que hace mucho tiempo que no tengo un día tan tan malo como lo que relatas, pero sí, todos tenemos días torpes, en los que parece que todo sale mal. Y lo mejor es, como tú misma dices, seguir adelante. En mi caso simplemente espero a llegar a casa y que todo pase. A mí dormir me funciona como un renovador maravilloso (y estoy hablando de dormir por la noche, claro! No nos vamos a echar una siesta cada vez que nos pase algo malo xD).
    Otra cosa que me ayuda mucho son mis gatos. Es verlos y el mundo se vuelve más bonito, jajaja.

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  2. Hola! sin duda odio esos días, pero no se puede hacer nada al respecto. Lo último que hago es reírme ya de mi mala suerte en ese día y esperar a que acabe sin alguna calamidad extra grandre o peligrosa, pues ya al siguiente día es borrón y cuenta nueva

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  3. Me quedé con ganas de más ja ja. Yo he tenido días fatales, madre mía. Desde que aplico la a actitud positiva en mi vida veo las cosas desde otra mirada y eso me encanta. Hay cosas que no podemos controlar y creo que ahí radica el dolor de cabeza, en querer que las cosas sean como nosotros queremos y siempre no es así.
    Saludos.

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  4. No se si he tenido alguna vez un dia perfecto al completo, pero que seria sin complicaciones?? Aprendemos de ello y estan ahi por algo, si tienes un mal dia no importa, otro sera mejor, pero veras como intentaras que no pase lo mismo.
    Gracias!

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  5. bueno este post me viene que ni pintado justo hoy.. me he levantado super temprano, no funcionaba la calefacción, al mediodía ni he comido porque he ido corriendo a Madrid, llego y tengo que poner tropecientas lavadoras y a estas horas estoy leyendo blogs porque tengo pendientes varios tags y no me da la vida así que sí, tengo ganas que acabe el día pero bueno, días como estos también hay que pasarlos! Un besazo

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  6. Pues al mal tiempo buena cara... intento no entrar en un eterno bucle de negatividad cuando tengo un día tan negativo como el que describes en el post. A veces prefiero enojarme, reventar, incluso llorar si es necesario y liberarme de todo lo negativo. Hay que superar los obstáculos y salir adelante y si no lo conseguimos pedir ayuda ... Gracias por el post :)

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  7. Si yo te contara...Encadeno rachas y rachas en que no me sale ni una al derechas. Y piensas, ¿qué he hecho yo para merecerme esto? Ni por asomo pienso que sea culpa mia. No hay una frase que dice algo así como..."tenía un buen día hasta que me crucé con la gente". Creo que la acabo de versionar, pero ya me entiendes jajaja Bss.

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  8. Soy del pensar que la actitud lo es todo y es verdad que a veces hay día chungos que quieres salir corriendo y tirar todo a la porra, pero también es cierto que puedes hacer que esos días cambien si tú realmente quieres que cambien, si te quedas en la queja, en el lamento y en la terquedad, pues ahí seguirás y nada pasará, pero si te mueves y haces que tu día mejore de alguna manera, puedes salvarte de una mala racha... Pero todo está en lo que tú realmente quieras :)

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  9. Yo se perfectamente sobre esos dias guapa!! Hasta porque cada persona, cada ser humano tiene varias etapas en su vida.. Algunas buenas y otras malas... Los días malos o como les digo yo ..grises son fundamentales para la reflexión y como cualquier tragedia que pasa en nuestras vidas: lo malo es una oportunidad para cambiar

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