5 aprendizajes personales que nos ayudan a vivir en positivo

¡Muy buenas, gente positiva! ¿Cómo estáis? ¿Qué tal se está dando el día? ¡Espero que genial! El post de hoy viene cargado de optimismo. Voy a hablaros de cinco aprendizajes personales que a mí me han ayudado mucho a vivir en positivo. ¿Qué os parece? ¿Os animáis a leeros todos? ¡Quizás os venga bien llevarlos a cabo! J

Aprender a gestionar las emociones

Está claro que todavía me queda mucho por aprender. Pero ponerme al día con la gestión de mis emociones me ha ayudado mucho a comprenderme a mí misma y a desarrollar empatía y cercanía con los demás. Ser consciente de lo que siento ha sido muy útil para conocer mis límites, para valorarme más profesionalment, para confiar más en mí misma y por supuesto, para mejorar mis relaciones personales.


Aprender a decir que no y no sentirse culpable

Tengo que admitir que hace unos años decía a la mayoría de cosas que sí sin importarme lo que verdaderamente quería. Afortunadamente, me di cuenta que eso no me hacía sentir bien. Que estaba olvidando mis valores y mis preferencias. Además, en muchas ocasiones lo hacía para no quedar mal y ofender a los demás.

Tenía muy arraigado eso de que “siempre tengo que estar ahí sin importar lo demás”. Está claro que ahora sigo estando ahí. Pero me respeto y valoro a mí misma. Y si hay algo que no quiero hacer por el motivo que sea he aprendido a decir que no. Y lo más importante de todo: a no sentirme culpable.

Aprender la comunicación asertiva


Para mí el tono y las palabras que usamos para comunicarnos es muy importante. En mi caso, cuando ya estaba cansada de decir a todo que sí, me pasé al extremo: decía a todo que no y de la peor manera posible. Pero me di cuenta que eso tampoco estaba bien. Tenía que aprender a decir que no y lo que pensaba de una forma más empática y asertiva.

Cómo hablamos y cómo nos hablan a nosotros puede influir mucho en las emociones y sentimientos. Además, es muy importante en el ámbito profeional. Por ejemplo: cuando un empleado se ha equivocado o ha cometido un error es muy diferente que el jefe explique dónde están los fallos de una manera positiva y con una actitud de mejora que con gritos, borderías y malas palabras. ¡Al menos así pienso yo! J

Aprender a dar importancia a los pequeños detalles

Hay veces que corremos tantísimo que no nos paramos a fijarnos en los pequeño detalles del día a día. No tenemos mucho tiempo para respirar, para cerrar los ojos ni para conectar con nosotros mismos de nuevo. Quizás, no somos conscientes de las sonrisas, caricias y momentos que nos regalan nuestros seres queridos.

¿Creéis que un abrazo puede cambiar el día de una persona? ¿Creéis que unas palabras de apoyo pueden hacer sentir mejor a alguien? ¿Sois conscientes que un “muchas gracias” debería ser parte de nuestro día a día? Todo eso son pequeños detalles. Pequeños detalles que tienen la increíble fuerza de hacer sonreír o ayudar a recuperar la confianza perdida.

Aprender a tomar mis propias decisiones y a hacer lo que me hace feliz

Hace tiempo podría decirse que la inseguridad era mi mejor amiga. No me atrevía a dar mis propios pasos sin antes consultar a los demás. Necesitaba por encima de todo contar con la aprobación de todos para seguir adelante. Obviamente, me di cuenta que tener la aprobación absoluta de mis personas cercanas era imposible.


Y no solo era imposible sino que descubrí que seguir siempre los consejos de los demás no me hacía feliz. Me sentía una marioneta. No os voy a mentir: me costó bastante empezar a tomar mis propias decisiones sin dejarme influenciar por la opinión de los demás. ¡Pero lo conseguí! Y la sensación de libertad y orgullo es impresionante. J

¿Qué es lo que hace a vosotros vivir en positivo? ¿Cuáles son los aprendizajes personales que destacaríais y que os han sido súper útiles? ¡Me encantará leeros! J

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